Antecedentes Históricos
El lugar estuvo habitado en la época precortesiana por grupos totonacos, otomíes y Mazatecos, dando origen a este asentamiento, dominado en el Siglo XV por la triple alianza (México-Texcoco-Tlacopan). Hacia 1522 estaba sometido por los españoles y cuando pertenecía al antiguo distrito de Teziutlán fue constituido municipio libre, en 1895.
Después de arribar Hernán Cortés en 1519 al puerto de Veracruz, se internó en el país, pasando por Cempoala y Xocotla, los Llanos del Salado, entre el Cofre de Perote y el Pico de Orizaba, en el estado de Veracruz. Aunque Bernal Díaz del Castillo no menciona su paso por Chignautla, su tránsito por la región de la Sierra Norte de Puebla se puede definir como cita en sus investigaciones.
Manuel Rodríguez Lapuente en su libro Historia de Teziutlán (2001): “Ya en su primer viaje hacia Tenochtitlán, en 1519, Hernán Cortés conforme avanzaba fue enviando partidas de soldados para que reconocieran la región y él mismo pasó cerca de estos lugares, probablemente por Chignautla, donde salieron a su encuentro algunos indios de Mexcalcuautla”.
Roberto Rico Castillo, en su escrito, Teziutlán, Historia de su Fundación, cita: “Pasando por Atzalan y Xalacingo, Hernán Cortés se encaminó atravesando los puntos que hoy conocemos como Ixtlahuacan, Huehueimico, Ixtahuiata, La Legua, Atoluca, Mexcaltepec, Tzimpanco y Mexcalcuautla, a la que Bernal Díaz del Castillo le llama Tejutla... Aquí permanecieron dos días. El conquistador enviaría a Xocotla (hoy Tlatlauquitepec), un tlameme para solicitar víveres a Olintetl, amo y señor de la comarca, quien con gallardía y orgullo se los negó, porque era aliado fiel del imperio azteca”.
Luis Audirac en su obra Teziutlán, Apuntes Geográfico-Históricos (1954) indica que “el 18 de agosto de 1519 arribó Hernán Cortés a Xalacingo, desde donde envió emisarios a las comarcas vecinas en demanda de víveres. Mexcalcuautla, Acateno y Xiutetelco, pueblos que conformaban el reino, respondieron a la petición de los conquistadores, llenándolos de regalos y alimentos, mientras que los chignautecos les negaron su ayuda a los extranjeros. Al amanecer del 19 de agosto del mismo año las tropas españolas reiniciaron el camino pasando por Chignautla, la cual fue abandonada por sus moradores”. De las informaciones anteriores deriva la Leyenda de “Olintetl” el señor de la Comarca.